lunes, 13 de abril de 2009

La mala suerte era esto...

Sí señores, la mala suerte existe y hay personas que en momentos concretos ejercen un magnetismo especial por ese ente detestable.


Tengo una amiga (ehh!! tengo muchas más), de las de verdad, a la que quiero con toda mi alma, es Bel, pero que no puedo evitar reirme al pensar en todas las veces que hemos coincidido en los últimos tiempos, que realmente han sido pocas, que por cuestiones diversas del azar, la suerte, la mala, se ha divertido rondándola.
Salir a hacer escuchas nocturnas no consiste en pararse a oír lo que dice el vecino, no, consiste en ir al monte con un reproductor de audio, poner diversos cantos de aves rapaces nocturnas y esperar pacientemente su respuesta, grabarla si es posible y analizar el sonograma para determinar desde el sexo, la edad, el estado del ave, etc. Para dicha actividad no voy a poder invitar más a mi querida Bel, si vas con ella no cantan ni los grillos, y no es porque ella no siga el protocolo establecido de silencio absoluto y de quietud necesaria, no, lo hace todo como se debe hacer, pero es que cuando ella viene, el bosque enmudece hasta el mutismo más profundo, y piensas: se habrán ido todas las especies esa noche a otro lugar, muy lejano, de fiesta, que mira tú que eso es raro, pero es lo único que te queda que pensar, porque ni las ranas, ni cárabo, ni búho chico, ni real, ni los mochuelos!! que siempre contestan a mis silbidos... lo mejor, es subir al coche, frotándote las manos que ya no son más que muñones insensibles del puro frío, descongelándote las orejas que se te han quedado 'pínfanas', encender el motor, avanzar por el camino con el monotema: ¿Por qué nada ha cantado? y entonces se te cruza por delante del morro del coche ese búho chico que no cantó, como haciéndote un corte de ala (corte de manga aviar) y no son seres que se dejen ver, por supuesto se te queda cara de seta, pero esa cara se arruga un poco más cuando a la noche siguiente y en las mismas condiciones, el bosque contesta hasta al canto de la musaraña colicuadrada. Claro, es que esa noche no viene mi Bel.
Y la siguiente vez, al coger el coche, con la misma ausencia de cantos y en compañía de mi Bel, el coche aparece pinchado, en la noche, sin linternas, y con la compañía cierta de los ladridos lejanos de los perros del pueblo, para recordarte que ahora te toca andar, unas horas en la grandiosidad de la montaña nocturna, ayyy Bel, Bel!! qué sería de mí sin estas aventuras?? ¿Qué sería de mí sin saber qué cosa increíble pasará la próxima vez?
Quedar en un restaurante con Bel es fácil, teniendo en cuenta que en el pueblo hay cuatro, dos de ellos muy próximos; pues quedas y no viene, se retrasa, le concedes el espacio del cuarto de hora, te tomas dos cervezas, la media hora, otra cerveza, cenas, la llamas, apagado o fuera de cobertura, te entra un atisbo de enfado que se transforma en preocupación porque es extraño quedar para cenar y no aparecer sin explicación alguna. Aguantas, pero dos horas después sales al coche, y sorpresa!! allí está, echándote una mirada extraña, joder, si que se te ha hecho tarde!!, al final he cenado!!, te dice, te dice Bel con cara de enfadadilla, con esos ojazos verdes... pero a ver, mira el nombre del restaurante, lo mira, gira la cabeza... Mira en el que estaba yo: Ah! era ese!!!!!!!, o sea que hemos cenado en la soledad de la espera, con una separación de 50 metros. Y además se le ha caído un billete de 50 euros en el baño y al volver para recuperarlo habia cambiado de paradero, de bolsillo y de dueña, por supuesto... y te tienes que reir, sin que se entere, porque una vez más la mala suerte era esto.

Y llega la Semana Santorum, y volvemos a quedar, 'mira, conozco un sitio que te va a encantar, que está fantástico', 'vale, pero nada de queso, nada de lactosa de los coj...', 'no, no, tienen de todo, te va a encantar de verdad, hay un montón de cosas completamente nuevas, nada de lo habitual'. Pero cuando llegas con Bel, las cosas no son nunca como deben ser.
No hay coca coca cola, sólo light, no, tampoco quedan paninis de jamón, ni hamburguesa, ni paninis de lacón, no, sandwiches, no, no quedan, tampoco, no quedan perritos calientes tampoco. Sólo de pollo. Pedido de tres paninis, de pollo y ensalada, sin queso, sin salsa, sin sin de casi todo, la pregunta es: ¿Cuál es el panini que viene con queso, aun habiendo pedido explícitamente que no tuviera? y la repregunta es ¿cuál es el panini que viene quemado, chuscarrado, requetetostado con carbonilla negra?.. por supuesto el de mi Bel. Me levanto, le pido que cambien el pan, lo devuelven, en estas ella sale corriendo porque el paso de la procesión parece entorpecido por su coche, salgo y veo que hay muchos vehículos más, pero parece que es sólo el suyo el problemático; tarda, mientras se le enfría el panini, salgo, se me enfría el panini y encima no la veo, vuelvo, espero, regresa, le han puesto una multa, la mitad del pan sigue quemado, le doy mi pan, me lo devuelve, se lo vuelvo a dar y al final acordamos un trozo que sustituya la parte quemada, en ese momento de tapa destapa descubre que su panini lleva queso, si al menos no se hubiera dado cuenta... pensamos que el sitio donde se ha aparcado ahora tampoco parece de fiar, nos ponemos todos nerviosos, comemos como podemos, lo que hay, finalmente conseguimos que la multa quede anulada, pero el coche aparcado bien lejos y decidimos tomarnos una copa para ver si la noche se mejora, el coche se lo piensa para llevarnos, no las tengo todas conmigo, recuerdo que voy con Bel... conseguimos tomarnos esa copa y confío en que el conjuro esté rompiéndose y que no la multen a la salida del pueblo, al menos no llueve.. aunque el frío que hace para ser primavera, manda huevos!!... claro, pero es cómo debe ser, con la chispa del monte, la investigadora de los bichos de las hojas, el dedo en mi brazo, la medioambientologa, la Chrysopa septempunctata, la monitora, la niña carroña, la bella, las bestias, el brío, la calma, la sonrisa, la paciencia, la alegría, el conocimiento, la juventud, la ilusión, el lío, la palabra.
Mi Bel.

Ah! feliz cumpleaños, que sepas que no te perdonaré nunca que cumplas siempre menos que yo, así que para el próximo organízalo mejor!! y medio beso, medio y me he excedido.


;P

6 cosas dichas:

ALGA
13 de abril de 2009, 12:35

Vaya dos!!!
¿cómo podeis tener tanto power y vivir como si fuese normal? qué grandes, 2 faros iluminando el mundo con su talento y su alegría.

Esta "gafe" es realmente una suertuda, a mi parecer. Tener tu amistad es mucho más que un billete premiado, es un golpe de buena suerte increible!

JuanRa Diablo
13 de abril de 2009, 14:58

Menudas odiseas las vuestras. No creo que Bel sea gafe. Debe ser que le va el ir a contracorriente para hacer la vida más divertida. Si todo saliera sobre ruedas con ella no me lo hubiera pasado tan bien leyendo esto. ;)
Gracias por comentar en mi blog.
(Volveré a pasar con tu permiso)

Ana dijo...
14 de abril de 2009, 0:24

Qué bueno.. ya os veo a las dos muertecicas de la risa jajaja... la próxima vez me uno para reírme yo también!!

bel dijo...
14 de abril de 2009, 21:11

NI ME PERSIGUE, NI SOY MÁS RÁPIDA, lo que yo nunca hubiera llamado ni mala suerte, ni gafe, sino un cúmulo de situaciones que normalmente no me ocurren. Pero que casualmente sólo ocurren cuando Eli está conmigo.
Si manipulamos la versión de Eli y decimos que esta serie de hechos inauditos en mi vida ocurren sólo cuando ella entra en el escenario de mi vida, y sólo desaparecen cuando hace mutis por la izquierda. Sólo en ese caso y sólo en ese caso podríamos pensar que la que me gafa es ella.
Puedo imaginarla preparando mi muñeco budú, exactamente justo antes de vernos y preparar cada una de las fechorias que me tiene preparadas...
Y así podría inventar mil historias que justificaran la coña que despiertan todas mis peripecias.
Desde luego que intentaré cambiarlas, cada encuentro pasará a ser monótono y aburrido, cuidaré cada detalle, no despistaré ni un ápice de dejadez u olvido. Tengo ya preparados los textos para el próximo encuentro, la ropa que he de vestir y el peinado concreto para la ocasión. Evitaré coger el coche y me ataré convenientemente el zurrón en el que guardaré recelosamente el dinero. Todo a fin de boicotear esta nueva sección en tu blog que has titulado "la mala suerte era esto..."
ay va el otro medio beso

toupeiro
14 de abril de 2009, 23:15

Gracias por enlazar mi blog. Yo también enlazaré el tuyo.
Saludos

mochuELIn
15 de abril de 2009, 0:33

Por partes y sin agobiar!!:

Alga:como decirte que el power de verdad lo tienes tú todo, todico!!! y que la suerte es tenerte a TÍ. Que bueno que estás ahi! Ahh, mi cuchipú.

Juanra: qué honor ver que has pasado por mi blogo! (un blogo, dos blogos, tres blogos, la luna es un blogo...) sigo el tuyo desde hace tiempo y me lancé a comentar por fin después de pensarlo mucho, me gusta cómo escribes y es de verdad una alegría saber que has leído algo mío!! que honor, encima me pides permiso para volver!! UUUAAHH, eso es una pasada, concedido sin paliativos, por favor. GRACIAS.

Ana: buscaremos esa próxima vez porque contigo la alegría es aún mayor!

Mi Bel: Es que siempre lías las cosas... muy marisabidilla, pero yo te quiero igual, y espero que no puedas prepararte nada para nuestro próximo encuentro porque no es posible, ya que la espontaneidad vive contigo y sin ella no serías mi Bel, ni sin tu sonrisa, ni tu alegría y tu paciencia y tu chispa...y tú mismiticamente.
Qué suerte saber que estás ahí! con tus aventurillas que no podrás dejar de compartir conmigo!!

Toupeiro: Toupe, librerobicicletero!!, conozco tu blog desde hace tiempo, y es una alegría verte por el mío, por supuesto que, aun prescindiendo del santoral, seguiré leyéndote siempre, gracias por venir.


Y a todos/as es un placer saber que las cosas que escribo son leídas y encima me las comentais, que es el premio más bonito que podéis darme. MUCHAS GRACIAS, al final sacaréis algo de emoción de este cubitico de hielo q soy, jijiji

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