miércoles, 19 de mayo de 2010

El sistema de trazabilidad infalible:

Hace un año, ahora. Por razones de peso, de mucho peso, decidí ir a una clínica y ponerme en manos de profesionales para adelgazar. Tenía la convicción de poder lograr el objetivo, sentirme mejor con mi cuerpo, que por motivos que desconocía no era capaz de controlar.
Aparte de esto, pasaba por una racha de dolores de estómago muy frecuentes, llagas en la boca, vómitos, diarreas y digestiones pesadísimas, teniendo en cuenta que mis ingestas son pequeñas, casi de risa y que como porque corresponde hacerlo, pero no soy de las que se deleitan en la comida, no adoro los dulces, ni recuerdo los sitios por las viandas que allí me sirvieron, tenía claro que algo no andaba bien por ahí dentro.
Con cierta asiduidad iba al médico para contarle que me dolía muchísimo el estómago tras comer, que no podía recordar el día que no tenía una llaga dolorosísima en la boca y que mis digestiones eran como si comiera piedras, aparte de esos momentos de diarrea súbita o vómitos, claro, esto hay que imaginárselo con mi perorata y calzando más de cien kilos, me sentaba tras la mesa del médico y este me miraba y sin mediar palabra yo ya veía sus pensamientos: ‘claro que te duele el estómago, porque te hincharás de comer como si fuera lo último que fueras a hacer en tu vida, so ballena’… nada más lejos de la realidad, pero eso lo sabía yo. El diagnóstico siempre era estrés o ansiedad, indistintamente… Me hicieron una endoscopia en dos ocasiones, resultado: ‘No tienes ná!!’. ‘Mire… es que mi abuelita murió de cáncer de estómago, me preocupa tener un problema y no ponerle freno antes de que sea algo peor…’ ‘Humm, toma antiácidos y trata de no tener una vida tan ajetreada, porque esto es estrés’, y de vuelta a casa con los mismos problemas, una y otra vez.
Y fui a esa clínica, con la intención de adelgazar y ganar en calidad de vida. Como partida me propusieron hacerme una analítica general, para controlar temas de colesterol, diabetes, y hormonas. Me pareció bien, pero hay que saber que no tengo venas, no, no tengo. La chica inició el ataque a mi brazo con determinación… fallo, no halló nada tras hurgar un momento, en el segundo intento yo ya estaba en el mareo ese que me entra sin remisión. Ofú… aquello pintaba mal, porque tampoco consiguió los resultados esperados, si acaso una gota de sangre, no mucho más. Le noté un leve temblor en la voz cuando me dijo: ‘tengo que volver a pinchar, retornaré al otro brazo… si no lo logro, enfrente hay un centro de diagnóstico que pueden hacértelo ellos…’, la miré con seriedad, desde el colocón que no se me pasaba: ‘verás, esto es como los videojuegos, tienes tres vidas, si no, game over… ya has perdido dos’. Ambas respiramos, yo cerré los ojos y deseé que aquello acabara ya.
A la tercera lo logramos, me incluyo en el triunfo porque aguanté el dolor, el mareo y la bocanada de insultos que no eructé… me largué de allí arrastrando el alma, ‘regrese cuando le llamemos para que el médico pueda ver sus resultados’. Perfecto.
Pasaron los días, varios, muchos, muchísimos. Llamé a la clínica: ‘no me habéis llamado’, ‘ah… es que ha habido un problema con sus resultados… se ha perdido la analítica’, cara de acelga por mi parte: ‘cómo?? cómo que se han perdido??!!’… ‘bueno, no se preocupe, tenemos un sistema de trazabilidad infalible y sus resultados aparecerán, pero lo mismo tardan un poco más, usted venga el próximo viernes que ya estarán aquí’
Me esperé en la sala de la clínica, un lugar pijísimo, con muchas señoras muy preocupadas por la estética y con un saber estar al que nunca llegaré, mis kilos, y yo navegábamos por Internet en ese rato, deseando que no durara mucho. Pasé a la consulta, el médico no me daba muchas garantías, un señor joven, con mucha pluma y con tablas muy específicas de clínica pija que no me convencían nada.
‘Bueno, tus resultados se han perdido… pero no pongas esa cara, todo lo más que te tengas que repetir la analítica’, y a mí se me volvió la mente a ese momento en el que la chica erraba una y otra vez intentando extraer mi líquido elemento y el mareo se apoderó de mí mezclado con unas ganas irrefrenables de llorar.
‘joder… pero cómo es posible? Me aseguraron que el sistema de trazabilidad era bueno, que mis resultados aparecerían’ ante mi furia desatada, el señor doctor esbozó una sonrisa pava y dijo: ‘bah, no te preocupes, te los repites y punto, además… lo más probable es que estemos aplicando tus resultados a otro paciente, jejeje’
Y a mi se me transformó la cara, de esa sonrisa amable a un ceño fruncido, se hizo un silencio pesado, mi voz acabó por romperlo: ‘Señor, no se qué pretendía usted con eso que me ha dicho, pero me queda claro que ustedes ni son serios, ni me parecen profesionales, ni estamos aquí para jugar a dietanova de cefa, necesito contar con la tranquilidad y la garantía de estar con un equipo serio y competente y hasta ahora no he encontrado nada de eso, y ahora con esto que acaba de soltarme me queda claro que estoy en el lugar erróneo, para iniciar un proceso de adelgazamiento controlado es absolutamente necesario saber que cuento con el apoyo de personas capaces, y como no es así dejo ahora mismo este centro y por supuesto el tratamiento, si mis visitas han supuesto algún gasto lo pagaré sin problemas. Buenas tardes’ Y dicho esto salí por la puerta, expliqué lo mismo a la chica de la entrada y montando en mi coche me perdí en la carretera.
Unos diez días después recibí una llamada, estaba en el trabajo. ‘Buenos días, soy la gerente de la clínica, le llamaba porque han aparecido sus resultados’
‘Cómo?? Ahora??’ Me resultaba muy raro ‘y son los míos??’
‘Mire, nos equivocamos y fueron enviados al test de intolerancia alimentaria, dicho test valora unos 500 alimentos de nuestra dieta y comprueba la intolerancia que usted tiene con ellos, el problema es que este test vale 600 euros’
‘No pensará que le voy a pagar ese dinero?, yo no solicité ese test.’
‘No, no, el caso, es que al ser tan caro, he considerado comentárselo por si tiene interés en conocer los resultados y retomar su tratamiento con nosotros’
Respiré, lo pensé un momento, era muy probable que estuviera en lo cierto, en mi primera visita fui con una amiga que sí solicitaba ese test, aunque fuimos cada una en días distintos a hacernos las extracción lo más probable es que hubieran mandado ambas muestras para hacerles los test de intolerancia, sin comprobar que la mía no era para eso y es que el solitario incluido en los pcs ha hecho mucho daño… Ella ya tenía sus resultados, hacía un par de semanas, los míos deberían haber estado también para ese mismo tiempo, pero nadie los buscaba allí, porque yo no tenía pendiente ese test tan caro.
‘vale, iré.’
Mi reencuentro con el médico se produjo en el marco del respeto absoluto, sin bromas y sin tonterías, con una leve tensión en la que yo me encontraba mejor, necesito comprobar que las cosas serias se tratan con la seriedad que requieren. Abrió una sobre donde estaba mi test, lo ojeó, me explicó mientras me enseñaba un folio: mira el test muestra tres columnas, en la primera aparecen las cosas a las que presentas intolerancia, cosas que debes dejar de comer un par de meses y luego reintroducir poco a poco a ver cómo te van, la segunda columna muestra cosas a las que presentas mucha intolerancia, de estas cosas debes olvidarte en la medida de lo posible, evítalas siempre que puedas, la tercera columna son las cosas a las que presentas problemas de una intolerancia máxima, debes olvidarte de ellas para siempre, sin más.
Miré el folio. En la primera columna había alimentos como las habichuelas verdes, la sandía!!, los bivalvos, las langostas!!, en la segunda columna cosas como la coca cola, la cebolla, y el aceite de oliva!! Y la tercera era realmente corta: trigo, centeno, cebada y avena.
El médico me miró: ‘tú eres celiaca, no?’
‘Celi..qué??’

Celiaquía:
Es la intolerancia total y permanente a proteínas contenidas en el gluten de los siguientes cereales: trigo, avena, cebada y centeno. Estas proteínas afectan directamente al intestino delgado.
La consecuencia de estas lesiones es la atrofia de las vellosidades del intestino delgado, debido a lo cual se establecen defectos en la absorción y utilización de nutrientes (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas).
Es una condición genética, se nace con la predisposición a padecerla, pero no siempre se manifiesta clínicamente. Alrededor del 13 % de los familiares directos de un celíaco (padres, hermanos, hijos), también presenta la enfermedad. En el caso de gemelos, cuando uno de ellos es celíaco, en las tres cuartas partes de los casos también lo es el otro. Además de la base genética, se requiere la ingestión de los cereales responsables para que la enfermedad se manifieste por lo que no se da de manifiesto en el lactante exclusivo.
Se estima que en nuestro país, una de cada 200 personas es celíaca. La enfermedad es tres veces más frecuente en la mujer que en el hombre.
Me realicé las pruebas específicas, que constataron mi intolerancia al gluten y cuando ya supe lo que tenía se planteó la siguiente pregunta. Qué puedo comer?, puedo comer algunas cosas, otras no, sólo aquellas que tienen trigo, centeno, cebada y/o avena. Tampoco es tanto!!, pensé yo… pero de camino al super a comprar me quedé estimando que la harina se hacía de trigo, jo, el pan entonces?, y la pasta??, y las galletas?, y los rebozados?, y las salsas espesadas con harina? Y todas aquellas cosas aglutinadas con trigo, porque señores, esa tarde descubrí que vivimos en la cultura del trigo, que nos encontramos rodeados del cereal por antonomasia y que todo, todo se prepara en trigo. Por ejemplo, las bebidas alcohólicas!!, la cerveza!, muchos embutidos!, los aditivos de algunos frutos secos y que los alimentos reconocidos sin gluten son un poco más caros que los que no lo son, sólo un 300% más caros, y que los celíacos no tenemos alternativa. Y no es justo, en contraposición a eso, nos alimentamos mejor, comemos muchas verduras y frutas frescas, no cocinamos en aceite que haya frito cosas rebozadas antes, así que solemos pasar de los fritos, nuestros alimentos de pasta o dulces están muy controlados y cuentan con niveles de calidad altísimos. Un celíaco concienciado elegirá un alimento más sano por obligación en la mayoría de los casos. Se reconocen porque suelen portear su propio pan allí donde van y no beben cañas, si acaso un buen vino, que tampoco está mal.
Como resultado a un esfuerzo en mi selección de alimentos he ganado en calidad de vida, no he vuelto a tener esos dolores de estómago que pensaba que me llevaban a la tumba, y si los he tenido ha sido por excesos reconocidos y conocidos por mí. Las llagas en la boca han llevado el mismo camino, sayonara babies. Y he perdido peso, aproximadamente 30 kilos. Sí, me siento bien, sin trigo y ahora conociendo las respuestas, sabiendo qué era lo que ocurría, encontrando soluciones y ganando en sonrisas!, muchas, y al final gracias a un error, del infalible sistema de trazabilidad.
Hoy ha pasado un año, sin gluten, y este es un balance, en positivo. Por supuesto.




Un par de notas aclaratorias:
Los síntomas de los celíacos son muy diversos, a veces son monosintomáticos, otras son completamente asintomáticos, pero a la larga, si seguimos ingiriendo estos cereales acabamos con problemas gravísimos para la salud (de hecho cada día me convenzo más de que mi abuelita era celíaca sin diagnosticar, y posiblemente asintomática, o sus síntomas eran achacados a otras cosas), es importante acudir al médico y encontrar respuestas, la ansiedad y el estrés pueden ser, pero os aseguro que en mi caso no era posible, vivir siempre así??, si un médico no ha satisfecho tus dudas, dirígete a otro, conseguir saber qué ocurre es un paso ineludible para tratarlo como corresponde. Por último quiero dejar claro que los retos personales, las metas, si entran dentro de lo que se conoce como sentido común, son alcanzables, sólo tienes que enfrentarte a tus miedos, tu pereza y sobre todo probarte y ser capaz de no decaer, la recompensa supera con creces cada uno de los malos momentos que has podido tener en ese camino.
;P

6 cosas dichas:

X
19 de mayo de 2010, 10:45

Precisamente de Erasmus he conocido a un chico de Zaragoza que lo es. Casi nunca ha comido fuera con nosotros, suele comprar en un supermercado que ofrece mucha más variedad de alimentos sin trigo y con diferencia es quien come más sano. Es una putada pero no hay vuelta de hoja. Y bueno, hay que quedarse con lo positivo. Además, yo cuando hice dieta lo pasé mal dos o tres semanas, cuando te acostumbras ya ni echas de menos lo que no comes... :P

mochuELIn
19 de mayo de 2010, 11:09

Gracias X, para mí ha sido realmente un cambio tan brutal, para bueno, que abordar mi problema evitando lo que me daña no me ha supuesto sacrificios, porque no sufro sin conocer las razones. Mis amigos suelen tener esa sensación de pena al principio, luego les explico que no echo de menos nada en especial, y que soy feliz, como una codorniz!! Gracias por estar ahí

JuanRa Diablo
19 de mayo de 2010, 14:35

Vaya tela, Mochuelin, toda una odisea hasta llegar a ese descubrimiento. ¿Qué hubiera ocurrido si no te vuelven a llamar? ¡Qué agonía de vida la que llevabas!
Me parece admirable tu actitud y entrega. No me parece tan fácil de llevar a cabo pero te creo cuando dices que los sacrificios han merecido la pena.
Y que sigas aún a mejor y mejor y mejor...
Un abrazo

mochuELIn
19 de mayo de 2010, 14:45

Querido JuanRa Diablo, era una vida realmente agónica, llena de malos ratos por temas de salud que no tenían explicación, bueno, estrés y ansiedad (:D), intentaré seguir mejor y mejor, intentaré no decaer, evito como puedo lo que sé que no es bueno, pero a veces no es fácil!!, me parece fantástico que conozcáis la celiaquía a través de experiencias de sus infortunados protagonistas y no me quedan nada más que elogios por esa amabilidad y cariño que me entregáis. Besetes en los mofletes

Ana dijo...
22 de junio de 2010, 1:11

Sólo una cosilla: sí que fuimos juntas a la extracción, el mismo día, por eso tu test se fue al mismo sitio que el mío. Cuánto me alegro de esa confusión, junto con tu "enfrentamiento" a tus miedos te ha llevado donde estás. Enhorabuena porque no era nada fácil, es admirable.

mochuELIn
22 de junio de 2010, 9:58

Ana: Humm, es verdad, buena aclaración. Gracias muchas, por haber sido la persona que consiguió que lograra tropezar con este error.

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