viernes, 12 de julio de 2013

Esa ecléptica música que escucha el mochuelo...

Posiblemente la gente que no me conoce mucho no sabrá que mis gustos musicales no acaban en AC/DC, que suena con bastante frecuencia en casa.

Mis gustos musicales han sido tachados de casi todo, creo que lo más educado que recuerdo fue: 'esa ecléptica música que escucha el mochuelo', en mi equipo de música del coche, en el móvil o donde sea que esté cerca de mí, se puede escuchar la repetición casi compulsiva de los cantos de las aves, se trata de unas guías sonoras donde alguien, una voz de hombre o mujer, dice el nombre científico de un ave, luego dice qué tipo de canto es: canto de alarma y canto de inmaduro, o dice: canto de macho y respuesta de hembra, y entonces escuchas el canto, y así hasta el aburrimiento, porque mi primera audio guía era en cinta de cassete, para esos ignorantes del retro pasado cercano, los cassetes, que mi padre diría cintas o casés, eran unos soportes donde se almacenaba música y datos de ordenador, así es, ya os explicaré como las gastaba yo con mis 13 años como hacker con cintas de cassete. El asunto, que nos vamos a otro olivo, que mi primera audio guía eran 4 cintas de 90 minutos, o sea que eran bastantes pájaros, y como las llegué a desgastar de escucharlas me fui haciendo copias y copias, y al final había cintas por todas partes, sí lo confieso, cualquier día puedo hacer una fiesta y decorar la casa con cintas de cassette.
Después me he ido modernizando y ya las tengo en formato digital, el mp3 ha hecho verdaderas revoluciones en cuanto a lo que se refiere a situaciones de cintas desbordantes.

Pues recuerdo que una vez subí a alguien que hacía autostop en mi querido fordfi y al rato me di cuenta que de fondo estaba cantando Caprimulgus guficollis (para los no ornitólocos, es ruficollis, con erre, pero la señora que habla tiene un acento francés o un frenillo de esos chungos que ni mi querido amigo 'Salvadog' con el que acabo hablando con 'fgenillo' hasta yo cuando estamos un 'gato') y en una mirada furtiva puede verle la cara de 'con quien me he subido yo en coche??' estiré la mano con disimulo y di un cambio para siguiente tema… y sonó lo que también escucho casi como un mantra: música gregoriana o música sacra medieval. Lo peor es que fue una afición que adquirí con muy pocos años, escuchando una coral en la Catedral de Granada y ya la cosa ha ido a peor y a peor y a peor... Y no tiene visos de mejorar.
Ahora mismo, mientras no dejo de pintar (otro día cuento qué y porqué y en qué locura ando danzando, con ratos de frustración, ratos de saltos de alegría y otros de desdicha rabiosa, mezclados con los de ilusión y entusiasmo, y la razón de tener los pelos llenos de pintura, o no escribir ni aquí ni allí, o intentar conseguir que mis minis orejas puedan soportar algún lápiz más, el record está en uno y malamente), pues que en estos ratos, decía, me acompaña Hildegard Von Bingen.
Esta mujer nació hace ahora 833 años, nueve meses y cinco días, en Alemania, como su nombre puede haber indicado, según la Wikipedia fue: abadesa, líder monacal, mística, profetisa, médica, compositora y escritora, y que además el año pasado el Papa Benedicto la nombró Doctora de la Iglesia, pero para mí ya era especial sin que lo dijera el Papa. Su calidad en la composición de música sacra es... excepcional, y cuando me enteré que esos temas que me sedujeron en las primeras notas y voces, en la armonía de la composición, en el equilibrio de los tonos, los había compuesto una mujer!! y hace casi mil años!! me quedé de una pieza.
Y se puede considerar la primera mujer compositora de entidad. No creo que fuera fácil para ella, y me parece meritorio que hoy, tanto tiempo después, mediante tecnologías que la abadesa jamás podría imaginar, por muy profetisa que fuera, esté yo disfrutando de su creación, inmortal, eso es, simplemente mágico.
Claro, que si este tipo de música no os gusta poco puede hacer Hildergard por muy genial que sea su obra, en cambio si tenéis curiosidad os la recomiendo, pero, si no estáis muy en la onda de este tipo de música, engancharos a escuchar algo del siglo doce puede ser aridillo cuando menos (me ha entrado la risa), por lo que recomiendo escuchar alguna adaptación, así no es tan brutal, y he encontrado una de las joyas de Hildergard Von Bingen, se trata del 'O Euchari in leta via', en una versión de Richard Souther y cantado por Emily Van Evera (prestad un poco de atención a esta voz, solo un poco), os la dejo para que opinéis. Si no os acaba de convencer basta con que penséis que es una música un poco ecléptica... pero es que tenemos que estar de todos en este mundo, hasta los mochuelos pintorreros eclépticos.


Si de voces tenemos que hablar nadie más como la pelirroja que me cautivó desde la primera vez que la escuché, en un despacho de un profesor muy pamplinas con barba que fue mi mentor durante años, la pelirroja en cuestion es Lorenna McKennit. Este es un concierto en el palacio de Carlos V, en la Alhambra, encima la fantástica Lorenna abre la boca y canta sin que parezca que supone un esfuerzo hacerlo.
 

Si después de escuchar a Lorenna me quedo con más ganas de música celta me gusta escuchar más de una vez, algún tema de Aethera, desgraciadamente el tema que me gusta 'Wait awhile' solo lo he encontrado en esta versión.



Tras la música celta me gusta irme de viaje sonoro a otros países, y la India, país que seguramente no seré capaz de visitar en mi vida, por varias razones, me gusta mucho en cuanto a sonidos y música.
Os dejo otra gran voz,  la de Sheila Chandra, esta es la versión relajada:


 y aquí una mucho más popera:

Después de esto puedo ir dando tumbos y escuchar un rato a los Monjes de Santo Domingo de Silos, porque para mí el gregoriano nunca está de más, luego pasar un tiempo con Amancio Prada, mi querido Amancio, del que tanto renegué cuando calzaba 8 o 9 años, porque mi padre lo ponía siempre, sobre todo durante las tardes de domingo regresando en coche de algún lugar en el que me lo había pasado muy bien, y Amancio, con sus letras en gallego que me da tristeza siempre, me recordaba que en pocas horas estaría el lunes allí... y ahora simplemente, el señor Prada, me encanta, sea en domingo o en lunes. Por lo que me podéis escuchar canturrenado un Kyrie en una versión muy particular del latín, para acabar gritando a pleno pulmón: libre te quiero, como arroyo que brinca de peña en peñaaa!!! pero no míaaaaaaaaaa.




Otro día más rock and roll!! en serio, otro día un poco más de fondos rítmicos.



;P

2 cosas dichas:

JuanRa Diablo
20 de octubre de 2013, 12:05

Ha sido muy interesante conocer estos gustos musicales mochueleros. Diría que el elemento en común de todos ellos es que las voces son relajantes, elevadas, casi espirituales (sobre todo en el caso de los monjes de Silos, que es por la que más me inclino yo) A todas me prestaría a escucharlas encantado, sin embargo a mi me pones a AC/DC y no aguanto ni medio asalto xDD

Tengo yo algunos cassetes guardados en los que debe haber joyitas olvidadas. Algún dia habré de ponerme a rescatarlas.

Un abrazo, guficollis :p

mochuELIn
22 de octubre de 2013, 9:46

Gracias por tu comentario JuanRa, yo suelo escuchar de todo, con más o menos interés para mí, pero no sé si yo soportaría a tus Abba. Un abrazo y gracias por tu visita
;P

Publicar un comentario en la entrada

 
¿Te ha gustado mochuelin.com?